VIVENCIAS, ENSEÑANZA DE VIDA
miércoles, 24 de julio de 2013
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA VERDAD. PARTE I
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En términos generales el
significado de la palabra verdad abarca
desde la honestidad, la buena fe y la sinceridad humana, hasta el acuerdo de
los conocimientos con las cosas que se afirman como reales. Desde el punto de
vista de su origen la palabra verdad tiene diversos significados. Revisando la
Web encontré que las tres lenguas de las culturas de mayor influencia en
nuestros pueblos occidentales, la griega, latina y hebrea, le dan las
siguientes acepciones: el griego
utiliza la palabra aletheia, que
significa “lo que no está oculto”, dándole el sentido de “descubrimiento”. De
allí podemos expresar que según el griego la verdad significa descubrir cosas,
desvelar lo que realmente es y no lo aparente. El latín usa el término veritas
referido concretamente a la “exactitud y el rigor en el decir”. Verum es
“lo exacto y completo”. Entonces podemos definirla como “veracidad” (lo que se
opone a la mentira o engaño). El hebreo emplea la palabra emunah que le da a la verdad el sentido de “confianza”, “fidelidad”,... Las
cosas son verdaderas cuando son “fiables”, es decir, fieles porque cumplen lo
que ofrecen. Cabe destacar que desde siempre, debido al hecho de no poseer una
única definición, la verdad ha sido tema de interés de estudios científicos y
de fundamentación filosófica. Por ello se le ha dado diferentes
conceptualizaciones tales como: verdad subjetiva u objetiva, verdad relativa o
absoluta, verdad ontológica o epistemológica, verdad analítica o sintética, verdad
a priori, verdad trascendental,…
Así como ha ocurrido con todas las palabras,
también la palabra "verdad" ha cambiado su significado con el paso de
los siglos. Por ello para saber qué es lo que quiere decir un filósofo cuando
lo utiliza es necesario ubicar al autor en su contexto histórico y al concepto
"verdad" dentro del contexto total del pensamiento del autor de que se
trata. También es pertinente
señalar que en la práctica de la cotidianidad humana se emplean diferentes
dichos, refranes o expresiones para referirse a ella, tales como: “Por la
verdad murió Cristo”, “La verdad es como el sol. No se puede tapar el sol con
un dedo”, “La mentira tiene paticas cortas”, “Es más falso que una romana de
palo”,… y en las Sagradas Escrituras
podemos leer en muchos de sus libros, capítulos y versículos referencias
sobre la verdad. Al respecto menciono lo escrito en el Evangelio de San Juan,
capítulo 14, versículos 6-14 el cual expresa: “Yo soy el Camino, la Verdad y la
Vida…” refiriendo que la verdad Suprema está en Jesucristo el hijo de Dios. Científicos, filósofos, políticos,… también
han manifestado sus apreciaciones sobre la verdad. Marco Tulio Cicerón (106
AC-43 AC) Escritor, orador y político romano expresó:” La verdad se corrompe tanto con la mentira
como con el silencio”. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español manifestó:
“La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda
sobre la mentira como el aceite sobre el agua”. Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio decía: “La verdad no está de parte de quién grite más”, “La
verdad levanta tormentas contra sí que desparraman su semilla a los cuatro
vientos” y “Los hechos son muchos, pero la verdad es una”. San Agustín (354-430)
Obispo y filósofo aconsejaba: “No vayas fuera,
vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad”. Sir Francis Bacón (1561-1626) Filósofo y estadista británico aseveraba:”La verdad es hija del tiempo, no
de la autoridad”. Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego reiteraba: “Hay que tener el valor de decir
la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad”. Ramón de Campoamor (1817-1901) Poeta español dijo: “Y es que en este mundo traidor, no hay
verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira”. Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés indicaba: “Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad,
es preciso que aprendan a oírla”.
Culmino esta primera parte, para
su análisis y reflexión, con la sentencia de Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador de la India quien
dijo: “La verdad es dura como un diamante y delicada como flor de melocotonero”.
(*) Profesor
díazfrin59@live.com
jueves, 4 de abril de 2013
En la primera parte de este artículo entre otras cosas planteé el origen etimológico del término verdad, así como también algunas opiniones y expresiones que creí pertinente señalar para llegar a una aproximación de definición y comprensión de dicha palabra. Retomo algunas de las “frases” o pensamientos allí presentados los cuales considero muy significativo para la reflexión que me propongo con la redacción de este artículo.
Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano expresó:” La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. Al respecto se puede señalar que la mentira, la hipocresía, el engaño,… son la contraparte de la verdad, la honestidad y la confianza. Esto indudablemente no es bueno, pero también es malo callar, hacerse el ciego, sordo, el loco, el turista, el paralítico,… para no hacer nada por defender la verdad y la justicia. Reza el dicho popular: “el que calla otorga”, es decir, se hace cómplice y por lo tanto sujeto también de culpa. Muchos de nosotros bien sea por miedo, cobardía, comodidad o para evitar comprometernos no anunciamos, ni defendemos, ni denunciamos las injusticias que se cometen a diario en todos los ámbitos que frecuentamos, llámese hogar, trabajo, escuela, iglesia,… y el que calla ante las injusticias deshonra a la verdad.
Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego reiteraba: “Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad” y Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador de la India dijo: “La verdad es dura como un diamante y delicada como flor de melocotonero”. ¡Pero cómo cuesta decir la verdad! Esto es comprensible por cuanto al decirla levantamos ronchas, producimos heridas, ofendemos, cuestionamos, ocasionamos iras y rencores, promovemos venganzas y sumamos enemigos o contrarios. Por todo ello, cualquier persona, indistintamente quien sea sin importar la formación o preparación que tenga, el rol que desempeñe, el puesto que ocupemos y la responsabilidad que ejerzamos, incurrimos en acciones de injusticias (difamación, acusaciones, ofensas, intolerancias, desprecios, irrespeto, discriminaciones,…) que nos convierten en auténticos hipócritas, destructores y transgresores de la verdad. Muchos anuncian verdades con sus palabras pero se contradicen con sus gestos, acciones y hechos.
Samuel Johnson (1709-1784) Escritor inglés indicaba: “Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad, es preciso que aprendan a oírla”. Pero lo cierto es que muchos desde pequeños aprenden de sus padres todo lo contrario al oírlos que mienten, al ser ordenados que mientan cuando llega alguien y les indican que digan que no están en casa, o están durmiendo,… sin ser verdad. También se enseña a ser mentiroso, a ser incrédulo, desconfiado,… cuando se culpabiliza, acusa o señala a otro para librarse de responsabilidades que le son propias. Sobre el particular trato por todos los medios de no hacer nada para cuidar mis espaldas si con esto no soluciono un problema, porque también con esta actitud se es hipócrita.
Ramón de Campoamor (1817-1901) Poeta español dijo: “Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira”. Es cierto. Lo que para mí puede ser verdad, para otro es mentira. Aquí juega papel importante la cultura, la educación, las tradiciones, las creencias, los marcos de referencias, los puntos de vistas,… Lo cierto es que la verdad te pertenece sólo a ti y nadie más que a ti. Podemos ejecutar ciertas acciones y hechos, jurar, prometer, aparentar actitudes, hacer creer cosas,… y no ser sinceros. Pero sólo tú sabes cuál es tu verdadera realidad con respecto de la verdad. Por eso San Agustín (354-430) Obispo y filósofo aconsejaba: “No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad”. Y sólo así podrás seguir el recto sendero, el camino adecuado, la ruta cierta hacia la auténtica verdad que es Dios.
Efraín Díaz (*)
díazfrin59@hotmail.com
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